Noviazgos políticos
Viendo la
situación de esta sociedad la política a
día de hoy, es una relación de amor y odio con visos de acabar en
ruptura.
Dice el
insigne refranero "prometer hasta meter y una vez metido, se acabó lo
prometido".
Pues sí, así estamos en este país. Hemos pasado por la fase de
noviazgo lleno de bonitas palabras, decorado de flores y sonrisas, promesas posibles e imposibles pero tan
bien maquilladas que todas parecen alcanzables.
Nos "comieron la oreja" y apartaban a los diversos moscones que, con similares flores y sonrisas, nos ofertaban sus bellas escenas de futuro asegurándonos, que las palabras de los demás eran menos que humo.
Nos aireaban sus negros pasados, sus desastrosos noviazgos, sus falsos escarceos con otros candidatos y que eternamente repetirán llenando nuestros futuros de mentiras e infidelidades.
Nos gritaron a los cuatro vientos que los demás nos robaran el corazón a cambio de falsas espectativas.
Nos "comieron la oreja" y apartaban a los diversos moscones que, con similares flores y sonrisas, nos ofertaban sus bellas escenas de futuro asegurándonos, que las palabras de los demás eran menos que humo.
Nos aireaban sus negros pasados, sus desastrosos noviazgos, sus falsos escarceos con otros candidatos y que eternamente repetirán llenando nuestros futuros de mentiras e infidelidades.
Nos gritaron a los cuatro vientos que los demás nos robaran el corazón a cambio de falsas espectativas.
Y nos lo
creímos, y aceptamos las promesas de los pretendientes y embobados aceptamos su
palabra y una vez metido. ...... el voto, se acabó lo prometido.
Era
de esperar, siempre hacen lo mismo, pero
como en el amor,n nos dejamos llevar, nos auto engañamos creyendo que tanto
ellos como nosotros habremos madurado,
habremos aprendido del pasado y que esta vez no nos engañaran ni nos
dejaremos engatusar, porque en ellos confiamos. Pero me temo que nuestros
políticos ni maduran ni lo desean porque es mejor jugar con el votante para
manejarnos a su antojo con nuevas mentiras tras prestarles nuestra confianza en
las urnas.
Y
seguiremos pensando que algún día,
aparecerá nuestro "amor verdadero " en el mundo de la
política y como verdaderos adolescentes,
siempre desearemos que esa sensación nunca desaparezca. Pero me temo que nos
volverán a "romper el corazón". Igual tendremos que admitir que en el
amor y en la política, nuestros
corazones son ciegos.
No
obstante, espero que al menos en la política, tanto ellos como nosotros, seamos capaces de abrir los ojos y ver la
realidad del presente y del futuro sin necesidad de bellas flores y palabras,
sin sonrisas falsas seguidas de promesas tan hermosas como imposibles. La pena
es que los años me empujan a ser pesimista y empiezo a pensar que igual el
divorcio es una buena solución y desgraciadamente no de mutuo acuerdo.





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